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miércoles, 23 de mayo de 2018

DEL PRIMER GOBIERNO PATRIO A LA INDEPENDENCIA NACIONAL


Gerardo Scioscia  
DEL PRIMER GOBIERNO PATRIO A LA INDEPENDENCIA NACIONAL 
 Vencidos en dos oportunidades los invasores ingleses con más coraje que armas, los habitantes del Virreinato del Rio de La Plata comenzaron a pensar que era tiempo de independizarse del reino de España. El primer intento de los ingleses de apoderarse de estas tierras fue en 1806, insistiendo con esa idea en 1807, aunque en las dos oportunidades no lograron su cometido merced a la valentía mostrada por el pueblo. Pero para conquistar la independencia, deberían trabajar mucho, poco más de una década. 

 En efecto, fue a comienzo de 1810, cuando el reino de España cayó en manos de Napoleón Bonaparte, hizo que el fuego independentista se reavivara en los patriotas y el primer paso, fue darse un gobierno propio. El 13 de mayo llega a Buenos Aires la noticia traída por barcos ingleses de la caída de Andalucía a manos de Francia, país que estaba conquistando todo el reino de España. Con el rey Fernando VII preso y sin poder, el pueblo de este virreinato decide asumir sus derechos y gobernarse por sí mismo. Sin embargo, ante la presunta falta de legitimidad de Buenos Aires para decidir por sus provincias hermanas, se argumenta que, como Capital del Virreinato, podía proceder en nombre de aquellas que luego habrían de expedirse al respeto.
 El 22 de mayo encuentra a los españoles tratando de dominar la junta elegida oportunamente, temerosos de que ella se consolidaran los patriotas, los que hasta habían logrado imponer su ley. Es así, como el movimiento de mayo es impulsado por los españoles que trataban de no perder los privilegios que gozaban, se muestran favorables al movimiento separatista y tratan de coparlo y dirigirlo. Estos, temían que se formara una república como la de Francia o la estadounidense, entonces ellos esperaban tomar las riendas y gobernar bajo la advocación del monarca preso, sin embargo, los patriotas, decididos y apoyados por los nuevos batallones de criollos, y contando además con la simpatía popular, logran inclinar la balanza a su favor.
 Los sucesos posteriores son bien conocidos, por lo que agrego solamente al respecto que, durante el primer gobierno patrio no hubo declaración formal de la independencia. En efecto, esa Primera Junta reconocía la autoridad del Concejo de Regencia de España e Indias, creado el 31 de enero de 1810, atribuyéndose la autoridad del rey Fernando VII que se encontraba prisionero de los franceses. Dicha manifestación es conocida como ¨máscara de Fernando VII¨ siendo esta una maniobra política de ocultamiento de los propósitos independentistas de los patriotas.
 Vencidas todas las resistencias y habiendo presentado el día anterior la renuncia la Junta Provisoria encabezada por virrey Baltazar Hidalgo de Cisneros, finalmente el 25 de mayo se conforma la Primera Junta de Gobierno resultado presidente Cornelio Saavedra; secretarios, los doctores Juan José Paso y Mariano Moreno; vocales los doctores Juan José Castelli y Manuel Belgrano, presbítero Manuel Alberti, don Miguel Azcuénaga, don Juan Larrea y don Domingo Matheu. La toma del mando se llevó a cabo en el cabildo y sobre los Santos Evangelios juraron ¨ desempañar legalmente el cargo y conservar integro esta parte de América a nuestro Agusto Soberano el rey Fernando VII y sus legítimos sucesores, y guardar puntualmente las leyes del reino ¨.
 Finalizada la ceremonia el electo Saavedra pidió respeto hacia el depuesto virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y su familia, como también a los circunstanciales adversarios. Como se ve, la independencia de toda dominación extranjera recién llegaría seis años después. En sus Memorias Curiosas Juan Manuel Beruti cuenta sobre la jornada del 25 de mayo que ¨El contento fue general con esta elección pues fue hecha a gusto del pueblo, y al contrario de la primera que causo el mayor disgusto, que expuso a la ciudad a perderse¨. Aunque corto en su alance, el primer paso hacia la liberación de España y toda otra potencia se había dado sin derramar sangre. Para llegar a ella, aun debía correr mucha agua bajo el puente y también mucha sangre.
 CAMINO DEFINITIVO A LA INDEPENDENCIA NACIONAL 
 Si el cabildo del 25 de mayo de 1810 nos legó el primer gobierno soberano, el Congreso de Tucumán finalmente nos dio la independencia de toda potencia extranjera. El coronel José de San Martín no podía estar ausente en ese reclamo. Por eso, en una carta fechada el 12 de abril y dirigida a su amigo, el diputado Godoy Cruz le dice ¨Hasta cuando debemos esperar declarar la independencia!. No le parece a Ud. Una cosa bien ridícula acuñar moneda, tener el pabellón y cucarda nacional, y por último hacer la guerra al Soberano de quien en el día dependemos? ¿ Que nos hace falta más para decidirse ¿ …Los enemigos ,y con mucha razón nos tratan de insurgentes , pues nos declaramos vasallos …Animo , que para los hombres de coraje se han hecho las empresas!. La inquietud de San Martin tuvo su respuesta el 9 de julio de ese mismo año en Tucumán, cuando los diputados allí presentes se pronunciaron a favor de liberarnos de toda opresión extranjera.
 En efecto, el cinco de abril de 1816 se convoca a un congreso en Tucumán que sesionó en la casa de Francisca Bazán de Laguna, hoy declarada monumento Nacional. Allí, y para que pudieran deliberar los 28 diputados provenientes de las distintas provincias, se voltearon incluso, alguna divisiones internas de esa propiedad. Al referido congreso concurren los diputados de Buenos Aires, Catamarca, Córdoba, Charcas (Bolivia, La Rioja, Mendoza, Mizque Cochabamba Bolivia Bolivia), San Luis y San Juan. El 24 de marzo se inaugura el mismo con salvas de artillería y más tarde, los representantes escuchan misa en la iglesia de San Francisco, para luego, reunidos en la casa del diputado Pedro Medrano electo como presidente provisional del congreso y actuando como secretarios José Mariano Serrano y Juan José Paso juran entre otras cosas ¨defender el territorio de las Provincias Unidas, promoviendo todo los medios importantes a conservar su integridad contra toda invasión enemiga¨. Ese fue el espíritu de los congresistas que nos legaron la independencia.
 El tres de mayo y con la presencia de 25 diputados resulta electo por 23 votos como Director del Estado Juan Martín de Pueyrredón. En días sucesivos se trataron distintas cuestiones ligadas siempre con la idea de ser libres de toda dominación extranjera y ese momento, no tardaría en llegar. Es a las dos de la tarde del día nueve, cuando el diputado por Jujuy Teodoro Sánchez de Bustamante propone se diera prioridad a las deliberaciones sobre el punto tercero de la¨ Nota Materias¨ , relacionado con la declaración de la independencia y el correspondiente manifiesto. Luego de su intervención el secretario Juan José Paso pregunto a los presentes en voz alta ¨si querían que las Provincias de la Unión fuesen una nación libre e independiente de España ¨ a lo que los diputados contestaron afirmativamente con una aclamación unánime. Finalmente, el día de ser libres y soberanos había llegado, aunque la votación a viva voz se debía volcar en el acta correspondiente a esa jornada histórica, aunque más tarde se introdujo en la misma, una pequeña corrección.
 El acta fue redactada en los siguientes términos ¨ Nos los representantes de las Provincias Unidas de Sud América, reunidas en congreso general, invocando el Eterno que preside al universo, en el nombre y por autoridad de los pueblos que representamos, protestando al Cielo, a las naciones y hombres todos del globo la justicia, que regla nuestros votos, declaramos solemnemente a la faz de la tierra que es voluntad unánime e indubitable de estas provincias romper los violentos vínculos que las ligaban a los reinos de España, recuperar los derechos, de que fueron despojado, e investirse de alto carácter de nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y Metrópoli. Quedan en consecuencia de hecho y de derecho con amplio y pleno poder para darse las formas, que exija la justicia, e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias. Todas, cada una de ellas, así lo publican, declaran y ratifican, comprometiéndose por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta voluntad, bajo el seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama. Comuníquese a quien corresponde para su publicación y en obsequio del respeto que se debe a las naciones, detállense en un Manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne Sala de sesiones, firmada por nuestras manos, sellada con el sello del Congreso y refrendada por nuestros Diputados secretarios ¨. Como presidente firmaba el diputado por salta, Mariano Boedo y como secretarios los diputados por Charcas y Buenos Aires José Mariano Medrano y Juan José Paso respectivamente, como así también todo los diputados presentes.
 La decisión era irrevocable, nos declarábamos libres del reino de España. Sin embargo, faltaba un detalle y fue corregido por el diputado de Buenos Aires Pedro Medrano. En efecto, en la sesión secreta del día 19 de julio, es decir diez días después de rubricada el acta referida pidió que a las palabras¨ sus sucesores y Metrópoli ¨se le agregara ¨y de toda denominación extranjera¨ . El diputado fundamento esta petición con el propósito de sofocar el rumor ¨ esparcido por hombres malignos, de q.e el Director del Estado, el general Belgrano, y aún algunos individuos del Sob.o Congreso, alimentaban ideas de entregar al País a los Portugueses¨. A partir de entonces somos libres de toda dominación extranjera, un principio que se debemos defender incluso, a costa de nuestras vidas.
 Hasta aquí vimos la importancia del nueve de julio de 1816 y que este año, con motivo de recordarse el bicentenario de ese hecho histórico se realizaran festejos acorde a tan magnifica fecha. Sin embargo, durante el gobierno de Bernardino Rivadavia, el nueve de julio apenas era recordado como un feriado, mientras que el 25 de mayo se lo celebraba con toda fastuosidad. Al respecto digamos que esa fecha comenzó a recordarse tres años después, cuando la Asamblea del año 1813 declara al 25 mayo ¨día de Fiesta Cívica ¨ que deberá festejarse en todo el territorio de las Provincias Unidas del Rio de La Plata , cierta clase de fiesta deberá llamarse Fiestas Mayas ¨. Las primeras recordaciones comenzaron el día 24 y cerraron el día 31 con una corrida de toros. Con el paso del tiempo esas ceremonias fueron cambiando. Si para recordar el logro de un primer gobierno patrio se tardó tres años, el de la independencia quedaba resumido a un simple feriado, como veremos.
 ¨El día 9 de julio, aniversario de la independencia de las Provincias Unidas, será feriado¨ rezaba el artículo primero del Decreto dado por Bernardino Rivadavia el 6 de julio de 1826. En su segundo artículo aclaraba que ¨las demostraciones públicas que se hagan, se reducirán á tres salvas de costumbre de la fortaleza, baterías y escuadra nacional, con iluminación en la víspera y en el día. Con actos que no estaban relacionados con la importancia magnitud que tuvo el logro de la independencia fue celebrada esa gesta hasta 1835.
 SE DECLARA FIESTA SOLEMNE EL DÍA 9 DE JULIO 
 Para darle a esa celebración el marco adecuado, debieron pasar, como vimos 19 años. Si, fue durante el gobierno de don Juan Manuel de Rosas que conoció el decreto correspondiente y dado en Buenos Aires el 11 de junio de 1835. El dictamen en artículo primero dice que ¨En lo sucesivo el día 9 de julio será reputado como festivo de ambos, preceptos, del mismo modo que el 25 de mayo; y se celebrará en aquel misa solemne con Te Deum en acción de gracias al Ser Supremo por los favores que nos ha dispensado en el sostén y defensa de nuestra independencia política: en la que pontificará, siempre que fuese posible, el muy reverendo Obispo Diocesano, pronunciándose también un sermón análogo a ese día ¨.
 Art. 2 En la víspera, y en el mismo día 9 de julio, se iluminará la ciudad, la Casa de Gobierno y demás edificios públicos, haciéndose tres salvas en la Fortaleza y buques del Estado, según costumbre. ¨. Por el artículo tercero se dejaba ¨sin ningún valor ni efecto el decreto del 6 de julio de 1826, en la parte que estuviese en oposición con el presente ¨. Ahora, cuando se cumplen doscientos años de esa jornada inolvidable, se multiplicaran los actos recordatorios y de agradecimiento a eso hombres que pensaron en la patria.

 sciosciagerardo@gmail.com 

 Bibliografía consultada 
 Consultor de Historia Argentina. Julio Cesar de la Vega. Diario de la Historia Argentina. Jorge Perrone. La Revolución de Mayo, Interpretaciones y Conflictos. Susana Rato de Sambuccetti. Vida Política de Juan Manuel de Rosa a través de su correspondencia. Tomo I Julio Irazusta. Memorias Curiosas. Juan Manuel Berutti.