

Por WKTK // 05 de julio de 2009


La exposición tiene una posición clarísima: no sólo del artista y del curador, sino, la sociedad, de no dejar pasar el disgusto que nos produce la violencia.
La segunda razón es que el espacio de representación nacional en un lugar como Venecia, debe ser usado con un propósito de tensión y no de disfraz.
El arte contemporáneo hoy debe llegar a sus últimas consecuencias, desde el momento en el que cualquier estructura tradicional fue abandonada.”En abril de este año, Teresa Margolles intervino el Pabellón de Estados Unidos, tapiando puertas y ventanas con telas empapadas en la sangre de personas ejecutadas en la frontera entre este país y México.
Según la prensa mexicana, 2008 fue el año en que más balas se dispararon en la historia reciente de México, llevando a más de 5 mil muertes por episodios de violencia, ligados al tráfico de drogas y su represión.
A metros de la Plaza de San Marcos, una bandera parda por la sangre coagulada ondea frente al palacio Rota Ivancich. En la misma entrevista citada antes, Teresa Margolles explicó: “La cierta retórica del título surgió de manera del todo espontánea, cuando Cuauhtémoc Medina me preguntó sobre lo que hablaríamos, y respondí: ‘¿De qué otra cosa podríamos hablar?’, un tema que consideré tan obvio, porque es lo que diariamente vivimos en México.
En mi obra hablo del dolor de las personas que han perdido a sus seres queridos, del vacío que deja un asesinado en una familia. No son números, sino gente con nombre y apellido; vivimos en un país que llora.”
La 53º Bienal de Venecia “Haciendo mundos// Making Worlds” está abierta de 10 a 18 en las sedes expositivas en varios sitios de la ciudad hasta el 22 de noviembre del año de la Gripe A. 

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